Cuando éramos chicas hacerse la reencarnación del pirata Morgan, pidiéndole a tu mama que te esconda cosas en la casa y buscándolas como si fueran la tele transportación a Disneylandia estaba copado.
A los 23 años, una cosa es reconfortarte visualmente mirando los piratas del Caribe con el camión de doble acoplado de Jhonny Deep con los ojos delineados y otra MOOOOY distinta es el trauma a veces de POR VIDA que te puede producir encontrar las siguientes cosas:
- · Un pote grosero de gel intimo “GET IN” en el cajón de la mesa de luz de tus padres.
- · Una bolsita con un forro usado debajo de la cama de tu hermano.
- · Acomodados uno al lado del otro, miles de potecitos de crema de enjuague y shampoo con el nombre de diversos telos que tu mamá pone en el baño como si los hubiera comprado en Carrefour. (Lo peor de esto y quizá más traumático que verlos es hacerte a la idea que tu mamá tiene MUCHA más vida sexual que vos.)
- · El diafragma de tu madre.
- · Un mensaje de texto meloso y con alto contenido sexual que tú papa se equivoco y en vez de mandárselo a su novia… te lo mando a vos.
La búsqueda del tesoro en lo de tu novio:
- · Llamadas de una X en el celular de tu novio.
- · Paquetes de forros usados en el tacho de basura de tu novio (de los cuales no tenés ningún registro de haber usado)
- · El recibo de la tarjeta del forro hijo de puta del mismo y definitivamente ya….....................EX novio.

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